Estos últimos siete días, seguramente, han puesto a prueba a mas de uno en diferentes maneras, realmente uno no puede salir del asombro y la conmoción. He visto gente temblar de nervios al ver por televisión las imborrables imágenes de los sucesos del viernes 11 de Marzo pasado en Japón, y hay gente que está obsesionada con el tema emergencia nuclear y radiación.
La increíble sobre-información con que nos han bombardeados los medios, la exageración extremista de algunos, ya famosos por el amarillismo, que sólo ven el negocio detrás de las noticias y no el servicio, fue, y es aún muy fuerte.
Nuevamente los desarrollos sobre el Web, y las redes sociales son los protagonistas por excelencia. De manera muy impresionante se ha visto como han utilizado múltiples herramientas para integrar y explotar la convergencia de tecnologías de información y comunicaciones.
En el pago tenemos lo nuestro, estábamos muy preocupados por la grave situación de inseguridad y se vino una importante crecida de los Ríos Dulce y Salado. Miles de personas en emergencia, miles evacuados, cientos de familias aisladas y con necesidades. Hay testimonios que señalan lugares que se ven como "un mar".
Un muy mal recuerdo, algo que duele aunque parezca que ha pasado desapercibido, ayer día 17 de Marzo, se han cumplido 19 años del ataque terrorista que destruyó la sede de la embajada de Israel en Buenos Aires. Un terrible y doloroso hecho que costó vidas de argentinos y extranjeros residentes en Argentina, aún sin resolución en la "justicia".
Aún no termina el día, ruego porque sea más tranquilo, que se vayan "acomodando" las cosas para bien, en Japón, en las áreas inundadas de nuestra sufrida Provincia,.... y que en Libia se piensen mejor las decisiones...