jueves, 9 de noviembre de 2023

Flexibilidad, Resiliencia y Autosuficiencia

Tres habilidades que seguramente lo ayudarán a uno en los tiempos por venir.

Nadie duda que el mundo está cambiando de diversas maneras, y está lleno de riesgos: el cambio climático y desastres naturales, agitación geopolítica y el aumento de los conflictos armados, incluidos los ciberataques, son entre otros los principales sucesos y factores de cambio y no en pocos ámbitos las alarmas impulsan la necesidad de prepararse.

Muchos ven que el cambio climático y el aumento de los conflictos armados ensombrecen el horizonte del futuro, y cae de maduro que por ello es importante adoptar "criterios y habilidades de sobreviviente" ante las perspectivas posibles.
"El enfoque colectivo del mundo se está canalizando hacia la supervivencia “ ” de las crisis actuales: costo de vida, polarización social y política, suministros de alimentos y energía, crecimiento tibio y confrontación geopolítica, entre otros" - Saadia Zahidi en el prefacio del Informe de riesgos globales 2023 del Foro Económico Mundial.
Sequía extrema la provincia de Buenos Aires. Imagen vista en Perfil
El cambio climático está provocando una serie de cambios en el planeta que están teniendo un impacto negativo en la vida de las personas. Estos cambios incluyen el aumento del nivel del mar, la intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos, la pérdida de biodiversidad y el cambio en los patrones de producción y consumo.

Los conflictos armados también están causando sufrimiento y destrucción a millones de personas en todo el mundo. Estos conflictos están motivados por una variedad de factores, incluyendo la escasez de recursos, la desigualdad, la ideología y la religión.

Opinión: el uso de la Inteligencia Artificial con fines militares

Los desafíos de la inteligencia artificial en el campo militar

Es necesario ejercer mayor presión internacional para que se estimulen e intercambien buenas prácticas y se adopten principios éticos en el uso de la IA con fines militares.
Por Roberto García Moritán, publicado por Clarín

Imagen decorativa, vista en Defensa.com
La aplicación de la inteligencia artificial (IA) a la carrera de armamentos no es un hecho nuevo aunque ha adquirido una dimensión que merece atención como todos los demás ámbitos de la informática para fines militares. Desde hace medio siglo el concepto se utiliza en relación con el software.

También las armas inteligentes aparecieron en el siglo pasado. Ya entonces existían, por ejemplo, el guiado de misiles sin intervención humana o, en el caso más extremo, la llamada Mano Muerta, que puede dar la orden de un ataque nuclear de represalia si considera que las personas que lo controlan ya han fallecido.

Las últimas décadas han producido en avance geométrico de la aplicación de la IA a los sistemas de armamentos. Según el SIPRI, no se trata de una tecnología en si misma sino de capacidades de aplicación militar que hace a los armamentos potencialmente más eficientes, más baratos, mas compactos y más autónomos.

Los más conocidos son los drones. También la detección y análisis de posibles amenazas. La IA tiene hoy la capacidad no solo de evaluar la situación en el campo de batalla sino de hasta predecir el futuro basándose en las acciones del enemigo e incluso tomar una decisiones militares por sí misma.