La reciente llegada masiva e irregular de decenas de miles de personas a la ciudad autónoma española de Ceuta desde Marruecos ha generado una conmoción política, humanitaria y diplomática de gran envergadura.
La "invasión musulmana" a Ceuta, como la señalan desde algunos sectores, volvió a poner en evidencia la incapacidad
del Estado para ejercer un control efectivo sobre su frontera sur con
Marruecos. Alrededor de 60.000 personas ingresaron el enclave español
en el norte de África. En general las fuentes de noticias señalan que la
transgresión ha "superando cualquier previsión institucional y exponiendo la
falta de planificación para atender la situación por parte del gobierno de
Pedro Sánchez".
Visto en YouTube,
vía A24
El episodio sobrepasa significativamente los antecedentes más graves registrados en la zona, alterando la cotidianidad de un territorio que cuenta con apenas 83.000 habitantes censados.
"El presidente del enclave español en el norte de África, Juan Jesús
Vivas, quien dijo que se calcula que unas 60.000 personas entraron en Ceuta en los últimos días. “Las estimaciones apuntan a que en nuestra
ciudad han entrado con motivo de este episodio unas 60.000 personas. Eso
significa el 70% de la población de la ciudad [autónoma]”, dijo en
conferencia de prensa" (La Nación)