sábado, 9 de marzo de 2019

Rusia piensa en como solucionar el asunto Venezuela

Rusia mantiene el apoyo a Maduro, pero protege sus inversiones en Venezuela.
Por Anatoly Kurmanaev, publicado por The New York Times.

MOSCÚ — En una tarde lluviosa de esta semana, un grupo de funcionarios rusos y ejecutivos del sector petrolero se reunieron para asistir a misa en una iglesia católica escondida tras la imponente sede del servicio secreto en el centro de Moscú.

No fueron a orar: recordaban al difunto líder venezolano Hugo Chávez, quien desembolsó miles de millones de dólares en armas y maquinaria rusas. Además mostraban su apoyo por Nicolás Maduro, su sucesor asediado.

Foto de Maxim Shemetov/Reuters. Vista en TNYT
Maduro intenta salvar el sistema político que, durante dos décadas, construyó con Chávez y el apoyo de Rusia. Su catastrófica gestión económica ha ocasionado que la oposición reclame el liderazgo del país con el apoyo de Estados Unidos, la Unión Europea y la mayoría de las naciones suramericanas.

Para Rusia eso se ha convertido en el intento más reciente de Occidente para derrocar a un gobierno adversario y limitar el alcance global del presidente Vladimir Putin. El Kremlin reaccionó cerrando filas con Maduro y ofreciéndole su apoyo diplomático, lo que fue evidente en la ceremonia celebrada el miércoles en la iglesia de San Luis de los Franceses.

Alexander Shchetinin, principal diplomático latinoamericano de Rusia, e Igor Sechin, el poderoso dirigente de la mayor estatal petrolera rusa, Rosneft, fueron algunos de los que llevaron flores al monumento a Chávez. Sin embargo, detrás de los actos oficiales, las élites políticas y económicas de Rusia se están dividiendo sobre cómo preservar sus intereses de la mejor manera.

Mientras Maduro y Juan Guaidó, el líder de la oposición, se disponen a librar una guerra de desgaste, el Kremlin enfrenta una fuerte decisión: aumentar el apoyo a su aliado o formar parte de los que eligieron a su sucesor.

El camino que tome Putin ayudará a determinar si Venezuela tendrá una transición gubernamental pacífica, si se iniciará una guerra civil o se consolidará el modelo represor del gobierno de Maduro.

“La imagen y la influencia global de Rusia están en juego en Venezuela”, dijo Vladimir Rouvinski, politólogo de la Universidad Icesi en Cali, Colombia. “El impacto inicial y el miedo en Rusia de que perderían todo en Venezuela se está remplazando con la posibilidad de que puedan volverse parte de una transición negociada y asegurar que se respeten sus intereses”.

Esos intereses abarcan desde los proyectos petroleros y los contratos militares de las firmas estatales rusas en Venezuela hasta el valor geopolítico de tener un aliado contrario a las políticas de Estados Unidos en el hemisferio occidental.

En años recientes, Rosneft se ha convertido en el socio petrolero más grande de Venezuela y un prestamista de emergencia, pues ha adquirido acciones en cinco proyectos de producción de crudo y le ha prestado al gobierno de Maduro alrededor de 7000 millones de dólares a cambio de petróleo. Venezuela aún le debe a Rosneft alrededor de 2300 millones de dólares, según una presentación de la compañía realizada en febrero.

Venezuela también debe 3100 millones de dólares al Ministerio de Finanzas de Rusia por armas, camiones y granos adquiridos a crédito. Finalmente, el exportador de armas estatal de Moscú tiene contratos de servicio multimillonarios para dar mantenimiento a los tanques, los aviones de combate y los sistemas de defensa aérea fabricados en Rusia con los que cuenta Venezuela.

jueves, 7 de marzo de 2019

Como en las películas, pulseada entre servicios de inteligencia de EEUU y Rusia

La caza de espías de Vladimir Putin: 600 pillados en un año.
Por Xavier Colás, publicado por elmundo.es.

Rusia desenmascara a centenares de personas que revelaban información a servicios de espionaje extranjeros en 2018 y alerta del peligro del fin del tratado de misiles INF.

Rusia desenmascaró la actividad de "129 espías extranjeros y 465 personas al servicios de inteligencia extranjeros" durante el año pasado, "gracias a operaciones especiales" de los servicios rusos. Así lo ha anunciado hoy el presidente Vladimir Putin, en una reunión de la junta directiva del Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia. También ha señalado que las agencias de espionaje extranjeras han tratado de influir en los acontecimientos políticos en Rusia.

Oficinas centrales del Servicio Federal de Seguridad de la Federación Rusa
Visto en Wikipedia
Rusia también ha recibido un importante número de incursiones desde ordenadores. El presidente ruso ha alertado también que el número de ataques cibernéticos coordinados lanzados contra Rusia ha aumentado en 2018, alcanzando los 17.000. Y ha advertido que hay que estar preparados para un mayor crecimiento de este tipo de operaciones.

Las críticas del presidente ruso a la fijación con su país de los espías extranjeros llegan en un momento en el que Rusia está siendo cuestionada en Occidente por varios escándalos de espionaje, como el del doble envenenamiento hace justo un año de un ex agente ruso, Sergei Skripal, y de su hija en Inlgaterra, atribuido a Moscú por los responsables británicos. Todavía hoy, el Kremlin niega con firmeza cualquier implicación.

Putin sospecha que las agencias de inteligencia extranjeras están buscando "aumentar su actividad" e influencia en los procesos que tienen lugar en Rusia, buscando tener "acceso a información de naturaleza política, económica, científica y tecnológica". Por eso, Putin ha señalado que los servicios rusos deben garantizar un "trabajo fiable" a la hora de contrarrestar estos intentos. Las leyes vigentes en Rusia prevén una pena de 10 a 20 años de cárcel por el delito de espionaje.

Muchas veces estas "detecciones" se resuelven de manera discreta, pero recientemente se produjo una "interceptación" sonada en Rusia. Agentes rusos detuvieron en Moscú a un supuesto espía estadounidense el pasado 28 de diciembre, según informó el Servicio Federal de Seguridad. La mayoría de los individuos que el FSB detiene por espionaje son nacionales de terceros países o de Rusia, no de EEUU como en esta ocasión. Un tribunal ruso prolongó en febrero tres meses la detención de este presunto espía, llamado Paul Whelan. El FSB dice que este antiguo infante de marina de EEUU recibió supuestamente de un conocido un 'pendrive' que "contenía la lista completa de los trabajadores de un servicio secreto" de Rusia. La familia de Whelan lo niega todo.

El año pasado el FSB arrestó a varias personas y registró un centro de investigación controlado por la agencia espacial del país, Roskosmos, por la presunta filtración de secretos sobre nuevas armas hipersónicas a países occidentales. Como resultado de esto, el científico Viktor Kudryavtsev, de 74 años, empleado del Instituto Central de Investigación Científica de Ingeniería Mecánica, fue arrestado el 22 de julio. Según el FSB, Kudryavtsev filtró información técnica clasificada utilizada en el diseño de misiles hipersónicos (los famosos Avangard y Kinzhal) a través del Instituto von Karman a países de la OTAN, incluido Estados Unidos.

martes, 5 de marzo de 2019

Alertan sobre cibergerra ente EE.UU. y Rusia

La ciberguerra ruso-estadounidense acaba de empezar.
Publicado por Deutsche Welle.

EE. UU. descubrió que el presidente de Rusia sólo respeta la fuerza. Pero tras las revelaciones de los ciberataques estadounidenses contra objetivos rusos, Putin seguramente tomará represalias, dice Konstantin Eggert.

AP Photo / Ted S. Warren
Foto de AP Photo por Ted S. Warren
Visto en SPUTNIK. La foto no pertenece a la nota de DW
Según The Washington Post, el día de los elecciones de medio término de EE. UU. en noviembre, el recientemente establecido Comando Cibernético del Ejército de EE.UU. bloqueó completamente los servicios de Internet a la Agencia de Investigación de Internet en San Petersburgo, más conocida como la fábrica de trolls del Kremlin.

Se dice que la agencia está financiada por Yevgeny Prigozhin, un multimillonario que se cree que es cercano a Vladimir Putin. También se cree que es el principal patrocinador de los mercenarios rusos en el este de Ucrania, Siria y África. La agencia -que, según se informa, está detrás de la interferencia de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos, así como de una serie de otras actividades maliciosas en el ciberespacio occidental- estuvo completamente bloqueada, lo que provocó confusión y pánico entre sus directivos, según publicó el diario. 

Los expertos en cibernética del ejército estadounidense supuestamente lograron piratear los buzones personales y las fuentes de mensajería de sus homólogos de las unidades cibernéticas de inteligencia militar rusas. El mensaje no debería haber dejado ninguna duda en la cabeza de los rusos: conocen a cada uno de ellos y están siendo observados.

Putin ha considerado durante mucho tiempo que Occidente no es débil, sino que asume una actitud defensiva. Siempre logró estar un paso por delante, ya sea en 2008 en Georgia, 2014 en Ucrania, 2015 en Siria o 2016 en los Estados Unidos. Si el informe del Washington Post es correcto, entonces la Casa Blanca de Trump decidió darle vuelta la tortilla al Kremlin dando el primer golpe. Esto debe haberle dado a Putin una pausa para pensar.