¿Que pasa por la mente de un infractor?
Este tipo de imágenes son comunes en la calle Bolivia, a poco más de 100 metros de la Dirección Municipal de Tránsito. ¿Donde están los controles?
Un Blog personal. "Me gusta estar informado, entender lo que pasa y lo que se viene". "Scientia potentia est".-
Un viejo y buen amigo, compañero de andanzas y cacerías, todos los meses me regala un ejemplar de una revista cultural, "El punto y la coma". Cada número tiene algo para destacar y siempre para aprender. En esta oportunidad me gustó la editorial y la comparto con Uds.Es una idea vieja sobre la que muchas veces se vuelve la que sostiene que los escritores, los pintores, los escultores, los músicos, los actores, suelen adelantarse a su tiempo, expresar problemas que los políticos no han visto todavía y de los que posiblemente se hablará durante los próximos años.
José Hernández planteó el problema del indio, esbozó algunos de los sentimientos de los argentinos sobre los inmigrantes y definió lo que seguiría siendo la justicia por muchos años en la Argentina, entre otros asuntos que seguimos sin resolver. Raúl Scalabrini Ortiz, después de publicar una novela, "El hombre que está solo y espera" que lo ubicó entre los niños mimados de la sociedad porteña, eligió la investigación para denunciar los dramas que causaba la expoliación argentina por el capital internacional y sus cómplices locales; pero en esa novela está el germen de su obra posterior, allí figuran, con trazo grueso, algunas de las características del porteño que aún hoy tratan de desentrañar algunos estudiosos. El cuentista uruguayo Horacio Quiroga también devela, descubre y muestra la pelea que tenemos desde siempre contra los molinos de viento de nuestro propio territorio: en muchos de sus cuentos el hombre se rebela contra la naturaleza, un campesino cualquiera, con especial fatalismo ve con rabia que la muerte lo ha emboscado inexorablemente en el alambrado de un bananal y que no puede hacer nada para evitarla, en cierta manera es un rasgo típicamente argentino, mejor dicho, uno de los rasgos que servirían para caracterizar a un hombre nacido en estas tierras.
La obra más conocida del más afamado de los escritores santiagueños, Ricardo Rojas, lleva por nombre, justamente "El país de la selva", escrita cuando el drama del" quebrachal tumbado no se había planteado aún en toda su crudeza. Más de cien años después de la llegada del tren a la provincia, todavía se discute con pasión la historia de los durmientes del ferrocarril, el destino de los miles de hacheros que todavía quedan, la tenencia de tierras mal habidas por empresas forestales extranjeras y el papel que debe jugar el Estado en este problema. ¿Hay que decirlo? Ricardo Rojas lo había adelantado.
Los políticos más avezados no son capaces de anticiparse y plantear los cambios que se vienen, los problemas que se avecinan, lo que preocupará a la gente en los próximos diez o veinte años, o más.
Suponiendo que fueran buenos políticos, de los que se ocupan de desentrañar los dramas de la gente para proponer soluciones honestas, no tienen cómo saber lo que se viene, con una percepción que sí tienen les escritores y otros artistas y que no la otorga el estudio frío de los números sino una especial contemplación de las cosas que proviene del arte.
Por eso esta revista hurga en las raíces ¿e los escritores y poetas actuales, preguntándoles qué se viene, a qué hay que temerle, cómo se sobrevive en medio de una vorágine de ideas cada vez más confusas y enrevesadas como la que inunda las vidrieras de las librerías en los últimos tiempos.
Uno de los errores en que incurren los hombres públicos de todos los tiempos, es haber pretendido hallar las soluciones a los dramas de la gente en la pura acción, sin fijarse en que quizás lo que buscaban estaba en las vidriera de las librerías, en los cuentos, en las leyendas, en las obras de teatro, en las novelas, en algunos ensayos, en las exposiciones de cuadros, en las esculturas, en las instalaciones de los artistas plásticos, en las chacareras y guarachas, en definitiva en la producción de esos artistas que no tienen nada que perder en la vida sólo porque buscan un poco de sinceridad en la fantasía de las letras, las formas y las vibraciones del aire cuando se lanzan, como lo vienen haciendo desde siempre, a servir la belleza. Y la verdad.
"Durante mi vuelo de regreso de USA a España leí un fascinante artículo llamado el Mundo sin Seres Humanos. Una de las cosas que más me sorprendieron es que de todo lo que hoy conocemos en la tierra, lo que más posibilidad tiene de sobrevivir a largo plazo no son los famosos insectos que dicen que van a estar cuando nosotros hayamos desaparecido sino…las señales de televisión que escapan al espacio y viajan indefinidamente. Estas señales en teoría podrían verse inclusive luego de la destrucción de la tierra debida a la expansión del sol. Supongo que esto le levantará la moral a la gente que trabaja en televisión y muchas veces siente que están haciendo telebasura. Ahora pueden sentir que colaboran con esparcir nuestra herencia por el universo".

El miércoles 20, en efecto, el Pentágono sufrió una ofensiva muy similar a la desencadenada en mayo sobre Estonia por “hackers” al servicio de la inteligencia rusa. Este nexo pone en evidencia los escasos reflejos de los expertos militares norteamericanas: la Unión Europea y la OTAN les habían advertido sobre riesgos de que algo así sucediera a este lado del mar.
Hace un mes, para mayor abundancia, John Negroponte, subsecretario de estado y viejo cazador de brujas, señaló que el país debía estar preparado. Nadie pareció escucharlo. Naturalmente, el Pentágono afirma ahora haber previsto el ataque, por lo cual pudo desbaratarlo sin mayores consecuencias”, explicó Robert Gates, titular de defensa. Salvo, claro, los mil quinientos ordenadores desconectados tras detectarse “filtraciones”, no antes.
Más complejo que ese caso y el de Estonia es el asunto BlueBerry en Francia. Por supuesto, los tres temas tienen el mismo un hilo conductor: Internet. Esos dispositivos inalámbricos son más adictivos que la generalidad de celulares, de suyo bastante invasivos y no siempre tan necesarios como dice la publicidad.
Según instrucciones provenientes de la secretaria de seguridad nacional, los BlackBerry (permiten hablar, enviar mensajes audiovisuales, navegar por la Red, enviar y recibir e-mails) “ponen en riesgo secretos de estado, tanto estratégicos como industriales”. Por ende, se prohíbe “su uso y el de otros dispositivos conectados a Internet en altos estamentos de gobierno”.
A criterio de Alain Juillet, a cargo de inteligencia económica en la secretaría del ramo, “siempre hay peligro de intercepción. El problema también afecta a las empresas donde el estado tiene acciones”. Dato sugestivo: los franceses no temen a eventuales “hackers” rusos, sino a la agencia nacional de seguridad norteamericana o a tipos como Negroponte y su hombre en la CIA, Michael Hayden.
Estas cosas no le hacen gracia a la compañía canadiense Research in Motion (RIM), que fabrica los BlackBerry. Máxime porque Francia y otros miembros de la UE presionan para establecer algún tipo de supervisión sobre los dos megaservidores que procesan y transmiten los datos del sistema. Bruselas no se siente tranquila, pues están en Gran Bretaña y Estados Unidos. Justamente en este último país, hace algunos meses, cinco millones de clientes de BlackBerry se quedaron sin servicio durante varias horas por algo que RIM aún no ha explicado bien.///(Mercado).
Los ataques ciberterroristas de un país que reclute a soldados/hacker, o los de un grupo terrorista que tenga en sus filas personal muy cualificado están cada día más cercano, y el daño que pueden causar sería terrible.(visto en hoyTecnología)Que cada uno saque sus propias conclusiones.
La protección de los almacenes naturales de CO2 como los bosques tropicales puede frenar el cambio climático. A esta conclusión llegó un estudio presentado en una Conferencia sobre el Clima de Naciones Unidas en Bonn.No sólo los árboles almacenan dióxido de carbono, también los suelos. De acuerdo al nuevo estudio reportado por la emisora de radio alemana Deutschlandfunk, existe además, otra lista de los países más contaminadores que la conocida hasta ahora.
En la nueva lista empero, Estados Unidos y China siguen siendo los mayores emisores de gases tóxicos. En tercer lugar aparece sorprendentemente Indonesia, un país compuesto de islas y poseedor de unos de los más grandes bosques tropicales de Asia y el mundo.
Nociva tala de bosques
Muchos de esos bosques crecen sobre suelos de tierra turbosa (cubierta de musgo) o pantanosa, tipos de suelo con alta capacidad de almacenar dióxido de carbono en forma de material vegetal en proceso de descomposición. Pero cuando los bosques son talados o cuando los pantanos son secados para cultivos extraños a los terrenos, el dióxido de carbono escapa a la atmósfera y contribuye al calentamiento global.
“Justamente la liberación de dióxido de carbono de los suelos de bosques talados está ocurriendo en impredecibles cantidades”, dice el experto inglés en bosques tropicales, Faizal Parish, durante una reciente Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Bonn, que calcula que “los bosques asiáticos liberan unos dos mil millones de dióxido de carbono anualmente”.
Estas cantidades corresponderían a casi el 8% de las emisiones de dióxido de carbono provenientes de la quema de materiales fósiles, agrega de Parish.
Tres causas de la deforestación
El británico Faizal Parish dirige en Malasia un centro ecológico, en donde recogió los datos y realizó los cálculos presentados en Bonn. Dicho estudio denuncia la grave tala de bosques indonesios en los últimos 10 y 15 años y la destrucción de sus suelos de tierra turbosa cuyas razones son tres, según Parish.
La primera es la tala de bosques naturales que son reemplazados con la siembra de palma para extraer aceite. La segunda causa de la deforestación en Asia es la siembra de acacias destinadas a la producción de papel. La tercera es el intento, aunque fallido, de utilizar los terrenos turbosos para cultivos de arroz.
Allí en donde los suelos con musgo son abandonados después de haberlos intervenido, como en el caso de los ensayos con arroz, el problema se agrava, puesto que “las plantas arrancadas se secan y son quemadas dañando irreparablemente los suelos antes útiles como almacenes de tóxicos.
Países en desarrollo necesitan ayuda a la autoayuda
“La destrucción a fuego de las capas de musgo, que en algunas partes puede ser de hasta 20 metros de espesura, explica por qué en Sumatra y Borneo las emisiones de CO2 son tan altas”, como demuestra el estudio de Parish para quien no todo está perdido.
Trabajos de investigadores rusos y chinos han demostrado que “es posible evitar incendios y volver a irrigar terrenos turbosos con la consecuente recuperación de la vegetación de musgos”, indica Parish. El dilema es que “la Convención marco sobre el Clima”, carece de toda promoción de proyectos de autoayuda para la protección de los bosques en países en desarrollo”, justamente en donde urge ejecutar enormes esfuerzos a favor de la protección del Medio Ambiente.///(Deutsche Welle)