miércoles, 24 de enero de 2018

Confirmada por unanimidad sentencia a prisión de Lula da Silva y aumenta la pena

Corte brasileña mantiene condena a Lula por corrupción y lavado de dinero.
Por Lisandra Paraguassu, publicado por Reuters.

PORTO ALEGRE (Reuters) - Una corte de apelaciones brasileña mantuvo el miércoles una condena por corrupción contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, en un grave revés para los planes del político más popular del país de volver a presentarse como candidato a presidente.

Dos de tres jueces votaron por mantener la condena contra Lula por recibir sobornos y por lavado de dinero, además respaldaron el pedido de los fiscales de elevar la sentencia a prisión para el político, que está en libertad porque siguen habiendo alternativas de apelación.

Lula, de 72 años, fue condenado en julio de 2017 a nueve años y medio de prisión por aceptar 3,7 millones de reales (1,18 millones de dólares) en sobornos de la firma de ingeniería OAS. El caso involucra un apartamento en el balneario de Guarujá y está enmarcado en la operación “Lava Jato” (Lavado de Autos) que investiga una red de corrupción en torno a la petrolera bajo control estatal Petrobras.

Lula, el primer presidente de la clase trabajadora de Brasil y que gobernó el país entre 2003 y 2010, todavía puede apelar para retrasar una decisión final y evitar ir a la cárcel.

“Estoy extremadamente tranquilo y consciente de que no cometí ningún crimen”, había dicho Lula la mañana del miércoles en su cuenta de Twitter antes de que hablaran los jueces.

El juez del tribunal de apelaciones Pedro Gebran desestimó los argumentos de los abogados defensores de que la condena por recibir un soborno y lavado de dinero carecía de pruebas y estaba motivada políticamente. El magistrado Leandro Paulsen también respaldó las dos condenas.

“Lamentablemente, Lula se corrompió”, dijo durante el juicio del miércoles el fiscal del Ministerio Público Mauricio Gerum, quien agregó que es difícil imaginar que un sistema de drenaje de los cofres de la petrolera haya ocurrido sin que el entonces presidente de la república lo supiera.

Decenas de miles de partidarios han protestado en las calles de Porto Alegre contra lo que ven como una persecución política al ícono de la izquierda brasileña, quien fue condenado en primera instancia por el juez Sergio Moro.

La exclusión de Lula de las elecciones cambiaría radicalmente el panorama político antes de una campaña en la que es el favorito, con el 36 por ciento de las preferencias, según Datafolha. Eso es el doble del porcentaje de su rival más cercano, el legislador de extrema derecha Jair Bolsonaro, cuya campaña se ha visto impulsada por el sentimiento antiLula.

Lula acusó a sus enemigos de intentar sacarlo de laarena política, tal como a su juicio lo hicieron en 2016 con susucesora Dilma Rousseff, cuya salida del gobierno puso fin a 13 años en el poder del Partido de los Trabajadores. / Por Lisandra Paraguassu, publicado por Reuters. Escrito y reporte adicional de Anthony Boadle. Editado en español por Rodrigo Charme, Natalia Ramos y Javier López de Lérida.--

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lunes, 22 de enero de 2018

Software de seguridad, ¿enemigo intimo?

El software antivirus puede convertirse en una herramienta de espionaje con facilidad.
Por Nicole Perlroth, publicado por The New York Times.

Es un secreto conocido desde hace mucho por las agencias de inteligencia —pero rara vez revelado a los consumidores— que el software de seguridad puede ser una poderosa herramienta de espionaje.

¿Vulnerables?
Imagen de Jorge S. King ©Todos los derechos reservados
El software de seguridad está más cerca de las partes esenciales de una computadora y tiene acceso privilegiado a casi todos los programas, aplicaciones, exploradores web, correos electrónicos y archivos. Hay una muy buena razón para esto: los productos de seguridad tienen el propósito de evaluar todo lo que toca tu máquina en búsqueda de cualquier programa maligno o incluso vagamente sospechoso.

Al descargar el software de seguridad, los consumidores también corren el riesgo de que un fabricante de antivirus poco confiable —o un ciberatacante o espía con acceso a su sistema— pueda abusar de ese acceso profundo para dar seguimiento a todos los movimientos digitales de los clientes.

“En la batalla contra el código malicioso, los productos antivirus son básicos”, dijo Patrick Wardle, investigador en jefe en Digita Security, una empresa de seguridad. “Irónicamente, estos productos comparten muchas características con los implantes avanzados de ciberespionaje de recolección que buscan detectar”.

Wardle lo sabe, pues es un antiguo hacker de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por su sigla en inglés) y hace poco logró subvertir un software de antivirus que vende Kaspersky Lab, y lo convirtió en una poderosa herramienta de búsqueda para documentos clasificados.

La curiosidad de Wardle aumentó con las noticias recientes de que espías rusos habían utilizado los productos antivirus de Kaspersky para extraer documentos clasificados de la computadora personal de un desarrollador de la NSA y pudieron haber desempeñado un papel esencial en una recolección rusa de inteligencia más extensa.

Durante años, las agencias de inteligencia sospecharon que los productos de seguridad de Kaspersky ofrecían una puerta trasera de entrada para la inteligencia rusa. Un borrador de un informe ultrasecreto filtrado por Edward Snowden, el antiguo contratista de la NSA, describió una iniciativa ultrasecreta de la NSA en 2008 que concluyó que el software de Kaspersky recolectaba información delicada de las máquinas de los clientes.

Los documentos mostraron que Kaspersky no fue el único blanco de la NSA. Sus siguientes blancos incluyeron casi dos decenas de fabricantes extranjeros de antivirus, entre ellos Checkpoint de Israel y Avast de la República Checa.

En la NSA, los analistas tenían prohibido utilizar el software antivirus de Kaspersky debido al riesgo de darle al Kremlin acceso extendido a sus máquinas y datos. Sin embargo, con la excepción de la sede de la NSA en Fort Meade, Kaspersky logró asegurar contratos con casi dos decenas de agencias gubernamentales en Estados Unidos a lo largo de los últimos años.

En septiembre, el Departamento de Seguridad Nacional les ordenó a todas las agencias federales que dejaran de utilizar los productos de Kaspersky debido a la amenaza de que “proporcionaran acceso a archivos”.