Al conmemorar un nuevo aniversario del brutal ataque perpetrado por Hamas
contra Israel, es crucial analizar sus implicaciones más allá del ámbito
regional. Si bien fue una agresión directa contra el Estado y el pueblo de
Israel, la naturaleza, la ideología y los métodos de este asalto lo
constituyen, en esencia, como un ataque frontal contra los valores
fundamentales que definen a las Naciones Libres del Mundo
Occidental.
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| Foto de REUTERS/Ammar Awad. Vista en Infobae |
En segundo lugar, la ideología que impulsa a Hamas es fundamentalmente
antagónica a los principios de la democracia liberal. Su visión teocrática
y extremista es la antítesis de los valores de libertad de expresión,
igualdad de género, pluralismo religioso y derechos individuales que son
el cimiento de las sociedades occidentales. Por lo tanto, cuando Hamas
ataca a Israel —la única democracia consolidada en la región, que comparte
estos valores—, no solo ataca a un país. Ataca al modelo civilizatorio que
representa, un modelo que demuestra que la modernidad y la libertad pueden
florecer, oponiéndose a la visión oscurantista que estos grupos buscan
imponer.

