lunes, 15 de febrero de 2010

Argentina, de guatemala a guatepeor

A decir a la vista de lo que se publica en los medios. Me pregunto, ¿no hay buenas noticias en Argentina?. Es increíble como todo lo malo, lo vulgar y mediocre ha ganado espacios en los medios. Parece ser que nuevamente se confirma lo de que las buenas noticias no venden. ¿Es realmente así?.

Es cierto que la situación socio-económica del País no viene pasando por buenos momentos, que hay graves problemas que afectan a millones de argentinos, que es opinión general que ciertos antagonismos hacen que no se encaren las soluciones correctamente o que directamente las acciones impulsadas contribuyan al empeoramiento del problema. En fin, bien no estamos, es una realidad.

Pero recordando una frase que dice más o menos así: "si miras demasiado al abismo, éste te devolverá la mirada". Me refiero a que si todo el día nos las pasamos gastando el tiempo en leer, comentar y enojarnos por lo mal que estamos, al final nos nos queda tiempo para invertir en las soluciones.

No se, me parece que tenemos que usar más nuestro tiempo en asuntos que nos lleve a mejorar, como decíamos cuando eramos chicos, "juntemonos los buenos" y veamos como sacar las cosas para bien, hay tanto para hacer.

6 comentarios:

hugo dijo...

el sol del 2011 viene asomando jorge...

Jorge S. King dijo...

Tata Dios quiera que así sea Hugo. La gente buena y trabajadora de este País necesita urgentemente un mejor clima.

Landahlauts dijo...

Las malas noticias venden. Eso es un hecho. Pero a veces cansa leer los diarios, sin nada positivo. Y ahora le ha tocado a Argentina... lo malo es que eso hace mella en la gente. No es bueno.

Saludos, Jorge, desde Andalucía.

Jorge S. King dijo...

Así es Landahlauts, tal cual.
Saludos Santiagueños.

Josefina dijo...

De acuerdo con tu entrada.
Pero Dios quiera que vengan tiempos mejores. Yo tengo esperanza.
¡Saludos ya desde este lado del Río de la Plata!

Jorge S. King dijo...

Gracias Hermana, que gusto tenerla por aquí. Creo que todos en Argentina deseamos que vengan tiempos mejores, también tengo esperanzas, y muchas. Pero entiendo que a los deseos y esperanzas hay que ayudarlas, en gran medida se hace camino al andar.