Durante la mañana de hoy nos llegaron noticias de dos cortes sobre al ruta nacional Nº 34, uno a la altura de la localidad de Fernández y otro cerca de Colonia Dora, en la intersección con la ruta 92.
Un Blog personal. "Me gusta estar informado, entender lo que pasa y lo que se viene". "Scientia potentia est".-
miércoles, 26 de marzo de 2008
martes, 25 de marzo de 2008
Primeras reacciones
Después de un día que se marcó con numerosos cortes en varias rutas importantes en la Provincia, el discurso de la Sra. Presidente a generado sorpresa, desazón y mucho enojo.
Me parece que todos esperábamos un discurso más conciliador, algo que allanara el camino al necesario diálogo, por lo contrario, la Sra. Presidente se refirió en duros términos al paro agropecuario.
Me parece que todos esperábamos un discurso más conciliador, algo que allanara el camino al necesario diálogo, por lo contrario, la Sra. Presidente se refirió en duros términos al paro agropecuario.
Aún no se aprecian, a esta hora (21:11), manifestaciones públicas en las ciudades. Aquí en la capital provincial hay una tensa calma en estos momentos. Me da la impresión que todos, o la gran mayoría, está prendida a la caja boba (tv) viendo las reacciones en distintas provincias de nuestra Patria.
-Enrique Bertolino, desde la ciudad de Selva, afirmó que le dio la impresión de “un discurso de resentimiento” hacia el hombre del campo"...-
-Por su parte, Rodolfo Lobos, presidente de la Sociedad Rural de Quimilí, dijo estar “apesadumbrado de haber escuchado” las palabras de la presidenta. Lobos dijo estar preocupado porque el discurso lo único que hace es irritar al campo y contribuir al mantenimiento de la protesta que este martes cumple su día 13. “La presidente, en vez de tratar de poner paños fríos, lo único que hace es alentar el conflicto. Nos ha dejado preocupados a todos”, sentenció.- ///(Diario Panorama)
Protestas rurales - décimo tercer día
domingo, 23 de marzo de 2008
Felices Pascuas !!!
"Cristo ha resucitado y nosotros hemos resucitado con Él"
Gracias por el envío Álvaro
( extracto) Cardenal Antonio Cañizares Llovera Arzobispo de Toledo y Primado de España
Esta es la gran noticia en la que se compendia el cristianismo, en la que se resumen todas las Escrituras y en la que desembocan los caminos de la historia, como se nos recordaba en las lecturas de la noche santa de la Vigilia Pascual. La Pascua de Jesús, su resurrección, es el acontecimiento más elevado y misterioso de la historia, donde se halla su centro y se encuentra su plenitud; y, al mismo tiempo por paradójico que parezca, es la realidad que está más próxima a nosotros, la que más íntimamente nos alcanza y cambia la vida del hombre; la que más profundamente nos toca, porque nos da la victoria más deseada por el hombre: la victoria de la vida sobre la muerte, de la alegría sobre el sufrimiento y la tristeza, del amor sobre el odio, la violencia y el miedo. Quien llore ante el destino del hombre, como ante un fracaso sin remedio, puede, a partir de este acontecimiento único, singular y universal, saltar de gozo y de asombro, porque la meta última y verdadera es la vida, el amor que no perece y permanece para siempre.
Nuestro testimonio, si es íntegro y operativo, no dejará de suscitar inquietudes saludables en muchos que disipan sus días persiguiendo valores que parecen de progreso y son, sin embargo, deshumanizadores. La Pascua, la fe pascual nos impulsa a los cristianos a mostrar con fuerza que es posible y estamos a tiempo de reconstruir una sociedad basada en la verdadera convivencia de las gentes y los pueblos donde justicia y libertad encuentren un auténtico equilibrio, donde la solidaridad no sea conflictiva, donde se afirme la verdad porque se cree en ella, donde los intereses de las partes sociales no atenúen en modo alguno la solicitud por el bien común.
Que la Pascua de Cristo nos libere de toda propensión al escepticismo y al relativismo o a la negación de la verdad, como si éstos fuesen valores y logros; que nos libere así mismo de la superficialidad de pensar que todas las visiones de las cosas son aceptables, que valen lo mismo y son indiferentes todos los modos de concebir al hombre y al mundo, que todas las antropologías y cosmovisiones son válidas, que todas las religiones son iguales o que toda manera de vivir y actuar merece igual consideración. Que nos haga apasionados buscadores de lo que es verdadero, de lo que es, de lo que salva. Que nos haga comprender que quien "realiza la verdad viene y está en la luz", la luz que es Cristo. Que la Pascua de Cristo, que la fe en la Resurrección, nos impulse a reafirmar la preciosidad y grandeza del hombre frente a Dios y a su dignidad. Que reavive nuestra esperanza, porque sabemos que, por Jesús resucitado, la humanidad no puede andar perdida, y que una gran novedad ha invadido la tierra desde aquella mañana de primavera en que, primero María Magdalena, y después Pedro y Juan encontraron el sepulcro vacío.
Nuestro testimonio, si es íntegro y operativo, no dejará de suscitar inquietudes saludables en muchos que disipan sus días persiguiendo valores que parecen de progreso y son, sin embargo, deshumanizadores. La Pascua, la fe pascual nos impulsa a los cristianos a mostrar con fuerza que es posible y estamos a tiempo de reconstruir una sociedad basada en la verdadera convivencia de las gentes y los pueblos donde justicia y libertad encuentren un auténtico equilibrio, donde la solidaridad no sea conflictiva, donde se afirme la verdad porque se cree en ella, donde los intereses de las partes sociales no atenúen en modo alguno la solicitud por el bien común.
Que la Pascua de Cristo nos libere de toda propensión al escepticismo y al relativismo o a la negación de la verdad, como si éstos fuesen valores y logros; que nos libere así mismo de la superficialidad de pensar que todas las visiones de las cosas son aceptables, que valen lo mismo y son indiferentes todos los modos de concebir al hombre y al mundo, que todas las antropologías y cosmovisiones son válidas, que todas las religiones son iguales o que toda manera de vivir y actuar merece igual consideración. Que nos haga apasionados buscadores de lo que es verdadero, de lo que es, de lo que salva. Que nos haga comprender que quien "realiza la verdad viene y está en la luz", la luz que es Cristo. Que la Pascua de Cristo, que la fe en la Resurrección, nos impulse a reafirmar la preciosidad y grandeza del hombre frente a Dios y a su dignidad. Que reavive nuestra esperanza, porque sabemos que, por Jesús resucitado, la humanidad no puede andar perdida, y que una gran novedad ha invadido la tierra desde aquella mañana de primavera en que, primero María Magdalena, y después Pedro y Juan encontraron el sepulcro vacío.
¡Felices Pascuas de Resurrección!
Gracias por el envío Álvaro
viernes, 21 de marzo de 2008
Cinco años
Ayer se cumplieron 5 años del inicio de la guerra de Iraq. La agencia de noticias Reuters ha preparado un completo informe especial que destaca todo lo que ha sucedido desde su inicio, en relación al conflicto. Tiene información que lo deja pensando mucho a uno.Recordando algo:
"La palabra guerra justa, envuelve un contrasentido salvaje; es lo mismo que decir, crimen justo, crimen santo, crimen legal".
Sol al final del verano
Ayer, al atardecer el último sol de verano iluminaba la torre de la Capilla de San Roque, un rato antes de la misa del jueves santo.
jueves, 20 de marzo de 2008
Mi posición ante el reclamo rural
Ante un comentario, que se me ha realizado en un post, me gustaría dejar claro cual es mi posición ante el reclamo rural. Hoy leí en La Nación una nota que tiene el siguiente párrafo:
"Es la “burguesía nacional” del interior, para decirlo en el lenguaje de otros tiempos, la que le está diciendo al Gobierno que no se puede apropiar cuándo quiere y cómo quiere de la riqueza que generan con su trabajo y su inversión".
Conozco personalmente a muchos productores que llevan adelante una producción mixta, entre la agricultura, con la soja, y la ganadería. Son los primeros en cuidar la tierra, son conservadores y defensores del medio ambiente, lo hacen de corazón y están en esta patriada porque entienden que le están quitando mucho más de lo que corresponde a su justa ganancia.
También está la peonada rural, la verdadera gente de campo, que masivamente ha salido a apoyar el reclamo y que en algunos lugares le ha pedido a los señores gremialistas que los apoyen, esto no se está diciendo en los medios, al menos no en muchos.
Estoy de acuerdo con los que señalan que eso de estigmatizar a un sector como el campo, históricamente dinámico e independiente, asfixiarlo con presión fiscal y otorgar subsidios para subordinarlos a su poder político, no está bien, nunca lo estuvo, no es conveniente para nuestro país, que dispone de un perfil agropecuario, alimentario y exportador.
Estoy de acuerdo que uno tiene derechos a disentir y expresarlo. Estoy de acuerdo que uno tiene derechos a reclamar, siempre y cuando lo haga con responsabilidad. La Constitución y las leyes de este nuestro País así lo permiten.
"No se trata de la “oligarquía vacuna” o de “los reyes de la soja”, como imaginan algunos funcionarios y aliados del oficialismo, que expresan su descontento. Son agricultores y ganaderos pequeños y medianos, a los que se les suman comerciantes, industriales, pobladores comunes e intendentes y concejales que se animan a desafiar, como nadie lo había hecho hasta ahora, una decisión de la Casa Rosada".
"Es la “burguesía nacional” del interior, para decirlo en el lenguaje de otros tiempos, la que le está diciendo al Gobierno que no se puede apropiar cuándo quiere y cómo quiere de la riqueza que generan con su trabajo y su inversión".
Conozco personalmente a muchos productores que llevan adelante una producción mixta, entre la agricultura, con la soja, y la ganadería. Son los primeros en cuidar la tierra, son conservadores y defensores del medio ambiente, lo hacen de corazón y están en esta patriada porque entienden que le están quitando mucho más de lo que corresponde a su justa ganancia.
También está la peonada rural, la verdadera gente de campo, que masivamente ha salido a apoyar el reclamo y que en algunos lugares le ha pedido a los señores gremialistas que los apoyen, esto no se está diciendo en los medios, al menos no en muchos.
Estoy de acuerdo con los que señalan que eso de estigmatizar a un sector como el campo, históricamente dinámico e independiente, asfixiarlo con presión fiscal y otorgar subsidios para subordinarlos a su poder político, no está bien, nunca lo estuvo, no es conveniente para nuestro país, que dispone de un perfil agropecuario, alimentario y exportador.
Estoy de acuerdo que uno tiene derechos a disentir y expresarlo. Estoy de acuerdo que uno tiene derechos a reclamar, siempre y cuando lo haga con responsabilidad. La Constitución y las leyes de este nuestro País así lo permiten.
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