Casi una semana después del devastador doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudió el centro-norte de Venezuela, la emergencia ha dejado de ser un desastre puramente natural para convertirse en un acelerador letal de una crisis humana sin precedentes. Con un saldo estimado de varios miles de fallecidos y decenas de miles de damnificados durmiendo a la intemperie en zonas como La Guaira, Yaracuy y Caracas, las agencias de la ONU y diversas entidades y organizaciones internacionales advierten que la catástrofe está mutando rápidamente hacia una emergencia sanitaria extremadamente compleja, marcada por el inminente riesgo de brotes epidémicos.
"La cifra total de víctimas de los terremotos en Venezuela podría saberse en semanas"
Sin embargo, para comprender el verdadero alcance de esta tragedia, es imperativo reconocer que los sismos no destruyeron un país funcional, sino que terminaron de quebrar una infraestructura que llevaba décadas desmoronándose por las acciones de un corrupto régimen populista que sometió al país.
Una crisis humanitaria profundizada por la tragedia natural
| Imagen de Reuters, visto en Infobae |
El riesgo sanitario es ahora la principal preocupación. Con sistemas de saneamiento destruidos y una infraestructura de salud pública que operaba al mínimo de su capacidad, la proliferación de enfermedades se perfila como una amenaza latente tan grave como los propios derrumbes.
El peso de tres décadas: Un País previamente quebrado
Los terremotos que acaban de sacudir a Venezuela destruyeron edificios, autopistas y puentes, pero las verdaderas fundaciones del país llevan casi tres décadas desmoronándose bajo el peso de un modelo político e institucional que ha erosionado cada aspecto de la vida nacional. Para entender la magnitud de la actual crisis humanitaria, es imprescindible mirar el escenario previo al desastre natural: el doble sismo no hizo más que darle el golpe de gracia a un Estado que ya funcionaba en condiciones de colapso crónico.
"décadas de abandono, la falta de aplicación de los códigos de construcción y las deficientes prácticas de habilitación de obras durante los gobiernos de Chávez y su sucesor, Nicolás Maduro, probablemente agravaron el costo humano de la tragedia" - La Nación
Bajo la administración del régimen chavista, el país ha experimentado una transformación regresiva sistemática. Este deterioro previo se puede desglosar en varias dimensiones críticas que hoy potencian la tragedia:





