Habrá que estar atentos con el tema celulares, digo, a vista de las noticias que por ahí llegan. Más aún si el aparatito te lo provee tu empleador,...y quieres hacerte una escapadita del laburo, mejor piensa dos veces.
Leyendo los post con mi lector de feeds me encuentro uno del Blog de Enrique Dans que se titula A la calle vía satélite, comenta las desventuras de un supervisor de carpintería norteamericano, John Halpin, quien "parece haberse convertido en la primera persona expulsada de su trabajo merced al control ejercido por su empleador, el Departamento de Educación de Nueva York, a través de un GPS instalado en el teléfono que le habían suministrado".
La fuente de la noticia es Boing Boing, “Man fired after employers track his movements on GPS phone“, destaca Enrique Dans: "aunque la tomo con ciertas precauciones dado que la fuente original es el New York Post, un medio con una fuerte tendencia al sensacionalismo".
Según el New York Post, "los registros de posicionamiento sirvieron para detectar que el empleado tenía la costumbre de terminar antes de tiempo sus jornadas de trabajo, lo que llevó a la portavoz de la empresa a afirmar que “esta persona estaba siendo pagada por no trabajar”".
En otro párrafo continua Dans: "Una juez ha admitido el caso y ha declarado al empleado culpable por generar reportes de tiempo falsos, aunque según el periódico, esta persona entraba frecuentemente hasta dos horas antes de su horario para supervisar determinadas tareas. Según Halpin, su empleador nunca le advirtió de que el teléfono, que le fue suministrado en el año 2005, podía servir para tenerle localizado. Sin embargo, la empresa ha podido demostrar cómo además de no tener obligación legal de hacer este tipo de advertencias a sus empleados, al teléfono lo acompañaba un pequeño folleto de once páginas, en el que se le advertía de que “incluso cuando la función de GPS está restringida, la información sobre localización puede estar disponible para el propietario del teléfono, el responsable de la flota o el administrador de la cuenta”. Según parece, la legislación sobre este tipo de avisos a los empleados no está homogeneizada en los Estados Unidos, y algunos sindicatos están empezando a presionar para que así sea".
Y güeno, le dijo la burra al freno, ...y le metio pa'adelante nomas,...Cosa seria con estas cosas que medio se imponen. Me imagino que también habrá que estar atentos a como van sentando jurisprudencia todos estos casos.
Leyendo los post con mi lector de feeds me encuentro uno del Blog de Enrique Dans que se titula A la calle vía satélite, comenta las desventuras de un supervisor de carpintería norteamericano, John Halpin, quien "parece haberse convertido en la primera persona expulsada de su trabajo merced al control ejercido por su empleador, el Departamento de Educación de Nueva York, a través de un GPS instalado en el teléfono que le habían suministrado".
La fuente de la noticia es Boing Boing, “Man fired after employers track his movements on GPS phone“, destaca Enrique Dans: "aunque la tomo con ciertas precauciones dado que la fuente original es el New York Post, un medio con una fuerte tendencia al sensacionalismo".
Según el New York Post, "los registros de posicionamiento sirvieron para detectar que el empleado tenía la costumbre de terminar antes de tiempo sus jornadas de trabajo, lo que llevó a la portavoz de la empresa a afirmar que “esta persona estaba siendo pagada por no trabajar”".
En otro párrafo continua Dans: "Una juez ha admitido el caso y ha declarado al empleado culpable por generar reportes de tiempo falsos, aunque según el periódico, esta persona entraba frecuentemente hasta dos horas antes de su horario para supervisar determinadas tareas. Según Halpin, su empleador nunca le advirtió de que el teléfono, que le fue suministrado en el año 2005, podía servir para tenerle localizado. Sin embargo, la empresa ha podido demostrar cómo además de no tener obligación legal de hacer este tipo de advertencias a sus empleados, al teléfono lo acompañaba un pequeño folleto de once páginas, en el que se le advertía de que “incluso cuando la función de GPS está restringida, la información sobre localización puede estar disponible para el propietario del teléfono, el responsable de la flota o el administrador de la cuenta”. Según parece, la legislación sobre este tipo de avisos a los empleados no está homogeneizada en los Estados Unidos, y algunos sindicatos están empezando a presionar para que así sea".
Y güeno, le dijo la burra al freno, ...y le metio pa'adelante nomas,...Cosa seria con estas cosas que medio se imponen. Me imagino que también habrá que estar atentos a como van sentando jurisprudencia todos estos casos.
