Esta mañana leía en las noticias que al intendente de Quilmes lo multan en $400.000 por causa de contaminación. La multa la dispuso el juez Luis Arias por “temeridad y malicia”. El intendente está acusado de "incumplir el compromiso de limpieza ambiental en zona aledaña a ex Papelera Massuh" (iProfesional.com).
En el acto me acordé del grave problema de contaminación que sufre nuestro lago del Dique Frontal de Río Hondo, y por ende el Río Dulce.
Y me vuelvo a preguntar, como seguramente lo hacen muchos habitantes de esta sufrida tierra santiagueña, ¿que han hecho los responsables de solucionar este tema?, ¿que ha hecho la política a través del tiempo?, ¿no deberían condenarlos también a ellos por tanta inacción e irresponsabilidad?.
¿Habrá por estas tierras alguien con la autoridad para señalarlos y condenarlos?, ¿por que en otros pagos hay quien pone en su lugar a los atorrantes y aquí no?.
Lastimosamente, en medio del enojo que me provoca todo esto, vuelvo a recordar las palabras de Monseñor Sueldo: "Cuantos síntomas de una cultura servil encontramos entre nosotros...".
Me parece que nos hace falta un poco de contagio de coraje y responsabilidad por el bien común.
"Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala, es el silencio de la gente buena. La verdad jamás daña a una causa justa", dijo en una célebre frase Mohandas Karamchand Gandhi, conocido como el Mahatma.
Que Dios nos ayude.


