
Tal como explica al respecto The Independent, Stern ya no habla de que la pasividad ante el calentamiento climático puede provocar serios daños económicos, sino que, de no actuar, la economía mundial sencillamente se hundirá. En este supuesto previsible, la gran depresión de 1929 parecerá una anécdota. El hundimiento económico provocará desplazamientos masivos de población y grandes disturbios étnicos y sociales, al mismo tiempo que la multiplicación de los desórdenes políticos y de la lucha por la supervivencia, engendrará la forma más salvaje de conflictos que podamos imaginar, indica Stern. Una visión apocalíptica que señala dos evidencias: una nueva percepción política de la crisis climática y una voluntad de compartir con la sociedad los riesgos de la pasividad ante el cambio climático.


Amigo que está haciendo calor!!!.