La revelación de una operación de espionaje contra Paraguay gestada
durante el Gobierno del ahora expresidente Jair Bolsonaro tensó, ayer
martes 1° de abril, las relaciones entre Brasilia y Asunción, que convocó
al embajador brasileño y suspendió de forma indefinida unas negociaciones
relacionadas con la represa binacional de Itaipú.
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Logo de la Agencia Brasileña de Inteligencia. Visto en Wikipedia |
"Esta es una violación del derecho internacional, la inmiscusión en
asuntos internos por parte de un país en otro", afirmó, en una conferencia
de prensa, el ministro paraguayo de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez.
El funcionario se pronunció un día después de que el portal 'UOL' revelara
el operativo, organizado por la
Agencia Brasileña de Inteligencia
(Abin), que tenía por objeto obtener informaciones confidenciales
relacionadas con las tarifas de Itaipú, que ambos países fijaron el año
pasado en 19,28 dólares por kilovatio mes, y el anexo C, que establece las
bases financieras de la represa compartida.
"La acción fue descrita en detalle en una declaración, obtenida
exclusivamente por UOL, dada a la Policía Federal por un empleado de Abin
que participó directamente en la acción. Un segundo agente de Abin también
informó a la PF de la existencia del operativo. UOL también confirmó los
hechos con una tercera persona que tuvo acceso a información detallada
sobre la acción" (UOL).
En una entrevista radial éste miércoles 2 de abril, Esteban Aquino,
exministro de Inteligencia de Paraguay, dijo que en los últimos días del
gobierno de Mario Abdo Benítez se recibió información de posibles
ciberataques por parte de una agencia extranjera “amiga” y que esa alerta
fue comunicada al gobierno entrante de Santiago Peña para que se tomen
medidas.
La declaración de Aquino se produce luego que un medio brasilero reportara
ésta semana que la la Agencia Brasileña de Inteligencia habría espiado a
autoridades paraguayas, hackeando sus dispositivos a fin de conseguir
información confidencial entorno a negociaciones entre Brasil y Paraguay
relacionadas a Itaipú Binacional.
El exministro Aquino señaló que todas las agencias de inteligencia del
mundo tienen la misión de obtener datos para sus gobiernos, pero señaló
que “lo que no se puede hacer es violar la ley y la soberanía, y mucho
menos hacer espionaje político”.
El ministro de Industria y Comercio de Paraguay, Javier Giménez, afirmó
que Paraguay no retomará las conversaciones sobre el Anexo C de Itaipú
mientras no se aclaren las denuncias de espionaje desde Brasil. Subrayó
que la decisión se basa en la necesidad de restituir la confianza y
salvaguardar la soberanía nacional.
Ambos países habían acordado el próximo 30 de mayo como fecha límite
para concluir los diálogos sobre el anexo C, que obliga a Paraguay a
vender a Brasil el excedente de su cuota de energía producida en Itaipú
a precios preferenciales.
Giménez detalló que el gobierno paraguayo tomó cuatro acciones
concretas como respuesta a la gravedad del caso. En primer lugar, fue
convocado a consultas el embajador paraguayo en Brasil, Juan Ángel
Delgadillo, quien llegará esta semana a Asunción.